

Aquí colabora, escribe, edita, fotografía y debraya Ricardo Gutiérrez Landa (RUY) desde la ciudad (probablemente) más chingona del orbe: el Defe, México.
I got two armfuls of magazines for you
I’ll bring em over
so hang your holiday rainbow lights in the garden
hang your holiday rainbow lights in the garden and I’ll
I’ll bring a nice icy drink to you
Let me come over I can waist your time I’m bored
invite me to the war every night of the summer
and we’ll play G.I. blood, G.I. blood
we’ll stand by the pool
we’ll through out our golden arms
Darlin can you tie my string
killers are callin on me
my angel face is fallin
feathers are fallin on my feet
darlin can you tie my string
killers are callin on me
Stay near your, stay near your television
set it up outside
and hang your holiday rainbow lights in the garden
hang your holiday rainbow lights in the garden and I’ll
I’ll bring a nice icy drink to you
Let me come over I can waist your time I’m bored
invite me to the war every night of the summer
and we’ll play G.I. blood, G.I. blood
we’ll stand by the pool
we’ll through out our golden arms
Darlin can you tie my string
killers are callin on me
my angel face is fallin
feathers are fallin on my feet
my angel face is fallin
feathers are fallin on my feet
darlin can you tie my string
killers are callin on me
darlin can you tie my string
killers are callin on me
En honor a la verdad no me emocionaba mucho la idea de ver a Café Tacuba otra vez, pero sí me agradaba sobremanera el ver a los grandes gitanos y extraordinariamente virtuosos músicos rumanos Taraf de Haïdouks (post aparte). El festival se llevaba a cabo en Caldas de Reis, muy cerca de Pontevedra, es decir, bastante lejos de Valencia. Aún así valía la pena la chinga de lanzarnos a ese viaje tan largo (un día) ya que el Cultura de Quente era GRATIS. Precisamente encontrarse algo en Europa GRATIS no es algo que pase todos los días, por eso decidimos ir.






Aquello, textualmente hablando, es Babel. Rumanos, gitanos, marroquíes, ecuatorianos... toda la banda... Se trata de un mercado informal perfectamente bien ubicado, justo en la plaza Luis Casanova, la cual se encuentra a un costado del futbolerísimo estadio Mestalla (donde juega el Valencia). La Beba y yo vivímos a unas tres o cuatro cuadras de allí, por lo que es fácil llegarle en las mañanas-madrugadas los domingos, para echarle un ojo a las antigüedades, reliquias, basurillas y objetos de dudosa procedencia (bicicletas) que llegan a comercializarse por unos módicos euros.
Nos sorprendió bastante llegar a ese pueblecillo español. Olar Zapata ya me había comentado algo acerca de la pequeña Venecia. Se puede llegar en bici desde Valencia, pedaleas una media hora hacia el norte, tomando como referencia el barrio bravo valenciano: el Cabañal. La vista de aquello realmente sorprende porque de inmediato te recuerda uno de esos pueblos que están en la temática náutica, veleros, barcas, barcos... no sé cómo se llaman, pero de inmediato te llega un sentimiento de estar bien lejos de donde naces. Edificios multifamiliares pintados de tonos específicos: verdes, cremas, amarillos, azules. Me imagino que debe de ser una constante visual forzada, para no perder las características estéticas del lugar. Yo que del mar sé nada, me gustaría vivir por lo menos una semana en Alboraia. Por supuesto estando al mando de una de esas embarcaciones tan chidas. Les dejo unas fotillos.




Un tema que personalmente ha resultado recurrente es el de las murallas. Las concibo como los límites de algo, pero al mismo tiempo nos dan protección, seguridad. Creo que de allí parte aquella expresión perfectamente aplicada a la actitud cobarde de alguien: "tirar la pedrada y esconder la mano"... que es esconderte, precisamente detrás de esas murallas mentales. Bien chingones nos sentimos a un lado de aquella edificación mental que con el tiempo hemos construido y hemos infravalorado.

